
En la soledad de la casa, un agujero se abre en mitad del pecho y se escucha una vocesita gritando a los vientos la desesperación que se siente el estar completamente sola... sola. Mientras la casa rechina, reclamando el pilar que ya no está, ya no está.
Por qué?, porque teniendo tantas horas a solas con la casa jamás había venido a su cabeza la total soledad que aparece, por qué? Es una desesperación, una necesidad. Su esencia impregnada en las plantas, su olor en cada almohada y su calidez en cada rincón del hogar. Su hogar que ahora está incompleto, y que ya hace un tiempo manifestaba su descontento por ese ser que ya no está y que no regresará jamás. Sin embargo al mismo tiempo jamás nos abandonará, su corazón ya no late más pero su alma brilla aún más que un sol... sos un sol, nuestro sol.
Por qué?, porque teniendo tantas horas a solas con la casa jamás había venido a su cabeza la total soledad que aparece, por qué? Es una desesperación, una necesidad. Su esencia impregnada en las plantas, su olor en cada almohada y su calidez en cada rincón del hogar. Su hogar que ahora está incompleto, y que ya hace un tiempo manifestaba su descontento por ese ser que ya no está y que no regresará jamás. Sin embargo al mismo tiempo jamás nos abandonará, su corazón ya no late más pero su alma brilla aún más que un sol... sos un sol, nuestro sol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario