domingo, 21 de octubre de 2007

Viejos Robles.


Los días van pasando, cada segundo es más rápido, tan rápidos que se transforman en una cuenta regresiva, se acerca un final. Digamos que están en la etapa final de su misión, me da pena reconocer esto, me da pena ver como se van apagando poco a poco, es fuerte ver que cualquier día pueden salir por la puerta de la casa y no regresar más. Es imposible contener el llanto cuando pienso en esto, de que tendré que enfrentar su adiós (para siempre). Es más, es difícil enfrentar las pequeñas enfermedades que se les asientan cada vez más, es difícil verlos en una habitación de un hospital superando operaciones, tratamientos, infartos, cancer, etc. Es difícil aceptar que algo que he tenido durante toda mi vida lo puedo perder en un abrir y cerrar de ojos.
Hoy escuchando casualmente una conversación telefónica, supe que no estas bien, que ya estas preocupando a los demás, que aunque te veo todos los días no estas bien, que eres joven aún pero hay algo que te está envejeciendo rápidamente, incluso estás demasiado delgada, ya ni comes, ¿por qué?, ¿qué es lo que te tiene así?, ¿tengo alguna culpa en aquello?.
Lamentablemente escuché esa conversación que me hizo reflexionar sobre ustedes, más sobre ella, aunque él no se queda atrás. Pero ustedes son de hierro eso yo lo se, porque he sido participe de cada obstáculo que han superado, y vaya que han sido hartos. Son viejos robles que se niegan a desaparecer, pero que va, les han podado varias ramas y sus hojitas se están comenzando a secar. En un acto desesperado regaré todos los días a estos viejos robles para que no se sequen, pero no puedo contra la naturaleza u.u
Él, gran hombre, gran corazón, gran carácter, grandes defectos y grandes virtudes. Es imposible no chocar con tu viejo pensamiento de abuelo, es imposible pelear contigo porque siempre debes tener la razón (aunque muchas veces la tengas). Quien como tú que pareces un adolescente de 60 cuando tienes 80. Que hombre más valiente por fuera pero más temeroso por dentro. Quien como tú que sobrevivió una infancia pobre y aún así formaste una gran familia.
Ella, siempre introvertida, de pocas palabras pero fuertes. Se esconde tras su introversión y su imagen de "víctima", cuando en realidad es toda una victimaria. Gran valor haber aguantado a él tanto tiempo y vice versa. Me alegra saber que estado siempre al lado de ti, en realidad de los dos.
Que fuerte todo esto, suena a una carta de despedida, en realidad me anticipo a los hechos, tal vez así cuando sucedan no serán tan fuertes, tal vez así seré más fuerte, tal vez así me acostumbre al adiós. No se, no se, no se. Solo se que la cuenta regresiva ya está y no la puedo detener. Es un ciclo... Lo bueno que aún HOY no termina pero quien sabe si mañana o pasado, igualmente mientras no hayan salido por aquella puerta, regaré a estos viejos robles.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

por qué escribiste estoooooooo
me dio mucha pena ivana, quiero mucho mucho a tus tatas y he sido tan ingrata, pero jamás se me olvidan, jamás, me hizo recordar a los míos, hay me dio mucha pena, hasta te confieso que se me cayeron las lágrimas, pucha, me hiciste sentir más ingrata aún, los quiero mucho y jamás los voy a ver, intentaré remediarlo, a ti también te quiero montones, y sabes pienso lo mismo que tú con mis tatas, ya no quiero escribir más , me hiciste llorar!! mala

Anónimo dijo...

por qué escribiste estoooooooo
me dio mucha pena ivana, quiero mucho mucho a tus tatas y he sido tan ingrata, pero jamás se me olvidan, jamás, me hizo recordar a los míos, hay me dio mucha pena, hasta te confieso que se me cayeron las lágrimas, pucha, me hiciste sentir más ingrata aún, los quiero mucho y jamás los voy a ver, intentaré remediarlo, a ti también te quiero montones, y sabes pienso lo mismo que tú con mis tatas, ya no quiero escribir más , me hiciste llorar!! mala